Representantes de universidades iberoamericanas comparten experiencias y propuestas para consolidar una educación superior más inclusiva y comprometida con la igualdad de oportunidades
Sevilla, 9 de junio. El III Encuentro Global EDUDER concluyó este martes tras varias jornadas de trabajo en las que universidades de Europa y América Latina compartieron experiencias, resultados y propuestas para mejorar la inclusión en la educación superior. La última jornada estuvo marcada por el intercambio de buenas prácticas en materia de mentoría, la reflexión sobre la sostenibilidad de las acciones impulsadas por el proyecto y la presentación de herramientas destinadas a transferir el modelo EDUDER a otras instituciones universitarias.

La mentoría como herramienta para la permanencia y el bienestar estudiantil
La primera sesión de la mañana estuvo dedicada al diálogo y la reflexión sobre el diseño, la implementación y la formación vinculados a los programas de mentoría desarrollados en las universidades participantes.

Mesa 1
Entre las intervenciones destacó la experiencia presentada desde Brasil, donde se compartió una reflexión que sintetizó algunos de los desafíos que afronta el alumnado universitario: “La Universidad es pública, pero se paga con el alma”. La expresión sirvió para poner de relieve el impacto que determinadas situaciones pueden tener sobre la salud mental y el bienestar emocional de los estudiantes, contexto en el que se desarrolló la implementación de los programas de mentoría.
Las experiencias expuestas por las universidades participantes coincidieron en señalar la necesidad de conocer mejor la realidad del alumnado para responder de manera efectiva a sus necesidades. Desde México se subrayó que la mentoría constituye una herramienta fundamental para favorecer la permanencia de los estudiantes en la universidad y se defendió la conveniencia de actualizar periódicamente estos programas.
Asimismo, se presentaron iniciativas dirigidas tanto al profesorado como al estudiantado. En el caso de los docentes, la formación busca mejorar la detección temprana de situaciones de vulnerabilidad, mientras que los programas destinados a estudiantes persiguen fortalecer competencias como la autoestima, el autoaprendizaje, la autorregulación y las habilidades digitales.
Otras universidades compartieron experiencias relacionadas con la creación de la figura del tutor inclusivo, la identificación de barreras de accesibilidad y el impulso de comunidades profesionales de aprendizaje orientadas a favorecer entornos universitarios más inclusivos.

Recursos, sostenibilidad y comunicación: claves para consolidar el proyecto
La segunda mesa centró el debate en los factores que permiten garantizar la continuidad y el impacto de las acciones desarrolladas por EDUDER.
Los participantes coincidieron en señalar la importancia de disponer de estructuras de apoyo claramente definidas, marcos normativos sólidos y herramientas eficaces para detectar situaciones de vulnerabilidad dentro de las instituciones de educación superior.
La sostenibilidad fue otro de los aspectos destacados durante la sesión. Los expertos subrayaron que la continuidad de las buenas prácticas impulsadas por el proyecto dependerá, en gran medida, del compromiso institucional y de la existencia de equipos estables capaces de mantener las iniciativas más allá de la duración formal del programa europeo.
Asimismo, se puso de relieve el papel estratégico de la comunicación como elemento imprescindible para dotar de visibilidad, coherencia y proyección social a las actuaciones desarrolladas. En este sentido, los participantes defendieron la necesidad de fortalecer tanto la comunicación interna entre las instituciones participantes como la difusión externa de los resultados alcanzados.

La guía de transferencia EDUDER, una herramienta para extender el modelo inclusivo

Mesa 3
La tercera y última mesa estuvo dedicada a la presentación y análisis de la Guía de Transferencia EDUDER, concebida como un instrumento que permita trasladar las metodologías, aprendizajes y buenas prácticas desarrolladas en el proyecto a universidades que no forman parte del consorcio.
Durante la sesión se analizaron los elementos fundamentales que deben facilitar la adaptación del modelo EDUDER a distintos contextos institucionales y territoriales, favoreciendo así la ampliación de su impacto en el ámbito iberoamericano de la educación superior.
Las intervenciones coincidieron en destacar que la transferencia efectiva de conocimientos y experiencias requiere no solo herramientas técnicas y metodológicas, sino también una comprensión profunda de las necesidades reales de las personas destinatarias de las acciones.
Como reflexión final del encuentro, los participantes subrayaron la importancia de escuchar activamente a las personas en situación de vulnerabilidad para diseñar respuestas eficaces y ajustadas a sus necesidades. Una conclusión que resume el espíritu del proyecto EDUDER y su compromiso con la construcción de universidades más inclusivas, accesibles y comprometidas con la transformación social.
Con esta última sesión concluyó oficialmente el III Encuentro Global EDUDER, que ha servido para reforzar la cooperación internacional entre universidades y avanzar en la creación de estrategias comunes para garantizar una educación superior más inclusiva en el espacio iberoamericano.

Entrega de diplomas












